Ingrid S. Bivián
Instituto Mora
Revista BiCentenario #15
Sin la aportación de los hombres del ayer nada nos quedaría a los de hoy, nada que no fuera la voluntad ciega y la razón perdida en la ignorancia.
-Ignacio Chávez

Rivera, muralista
A pesar de que la obra de Diego Rivera incluye una notable variedad de estilos, entre los que podemos distinguir a grandes rasgos el clasicista, impresionista y cubista, su nombre, junto con los de David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, es sinónimo del muralismo mexicano puesto que, tras su regreso a México después de una residencia de 14 años en Europa, la tónica de la producción artística fue, hasta el día de su muerte, la pintura mural. De ella hizo, como él mismo refirió, su propia expresión.
Diego tomó de los pintores italianos del Renacimiento la técnica del fresco y en ella hizo confluir tanto sus ideas de lucha y reivindicación social como una estética muy propia en la que privilegiaba la sencillez de las formas, sin sacrificar por ello el realismo de lo representado; y una variedad de temas, aunque disímbolos, siempre tendientes a plasmar grandes multitudes trabajadoras enfrascadas en sus faenas cotidianas, ya fuera en el campo o la ciudad, de las que hizo los héroes máximos de su obra plástica.
En poco más de dos décadas, la incansable obra del muralista mexicano se extendió por numerosos edificios públicos que albergaron desde entonces su interpretación de la historia patria y de la realidad social que vivió. De esa época destacan sus frescos en la Secretaria de Educación Pública, Chapingo y Palacio Nacional, y otros que realizó en California, Detroit y Nueva York en Estados Unidos. Entre su producción menos conocida de ese tiempo están los dos frescos que pintó para el Instituto Nacional de Cardiología sobre la historia de esta especialidad (1943-1944).

El Instituto Nacional de Cardiología
La creación de los primeros servicios de especialidades médicas, cardiología y gastroenterología, en el Hospital General de la ciudad de México en 1924, abrió un parteaguas en la historia de la medicina nacional; con ellos se abrazó institucionalmente la corriente de especialización que, desde el siglo anterior, se apuntalaba como la tendencia general que habría de seguir el desarrollo de la ciencia médica. El principal promotor de la especialidad en cardiología fue el doctor Ignacio Chávez Sánchez, entonces joven galeno de 27 años, oriundo de Michoacán, de mente inquieta y voluntad férrea, que a lo largo de su vida no habría de conocer descanso en su afán de guiar a sus colegas hacia la excelencia de su profesión, ya fuera como docente o a la cabeza de alguna institución o asociación médica. Veinte años después de que se abriera el servicio de cardiología, en 1944, Ignacio Chávez vería concretado uno de sus proyectos más caros: el Instituto Nacional de Cardiología, primero en su tipo en todo el mundo. Su establecimiento formó parte del magno programa de construcción de hospitales que dirigió el doctor Gustavo Baz desde la Secretaria de Asistencia Pública; éste también incluyó la construcción del Centro Médico Nacional, el Hospital Infantil y el de Enfermedades de la Nutrición, así como el Instituto Nacional de Cardiología. El proyecto arquitectónico del Instituto corrió a cargo de José Villagrán García, a quien se debe en buena parte la modernización de la arquitectura nosocomial en México.

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PARA SABER MÁS:
Luis-Martín Lozano y Juan Coronel Rivera, Diego Rivera, obra mural completa, Munich, Taschen, 2008. Enrique Soto Pérez de Celis, “Una mirada a la historia de la cardiología. Los frescos deDiego Rivera en el Instituto Nacional de Cardiología”, http://redalyc.uaemex.mx/pdf/294/29406502.pdf
Carlos Viesca Treviño, “La condición humana en el pensamiento de Ignacio Chávez Sánchez”, http://www.ensayistas.org/critica/generales/C-H/mexico/ chavezsanchez.htm
* Visitar el vestíbulo de la sede actual del Instituto Nacional de Cardiología, Juan Badiano núm. 1, Tlalpan, D.F.
PERSONAJES DEL PRIMER FRESCO
Galeno Pérgamo 130-200
ANATOMISTAS
Andreas Vesalius Bélgica 1514-1564
Marcello Malpighi Italia 1628-1694
Raymond Vieussens Francia 1641-1716
Giovanni Battista Morgagni Italia 1681-1771
FISIÓLOGOS
Miguel Servet España 1509-1553
Andrea Cesalpini Italia 1519-1603
William Harvey Inglaterra 1578-1657
CLÍNICOS
Joseph Leopold Auenbrugger Austria 1722-1802
Jean Nicolas Corvisart Francia 1755-1821
René Théophile Laënnec Francia 1781-1826
Jean Baptiste Bouillaud Francia 1796-1881
Joseph Skoda Checoslovaquia 1805-1881
ANATOMÍA MICROSCÓPICA
Jan Ev Purkinje Checoslovaquia 1787-1869
Wilhelm His Alemania 1863-1934
Arthur Keith Inglaterra 1866-1955
Ludwig Aschoff Alemania 1866-1942
Sunao Tawara Japón 1873-1952
Martín William Flack Inglaterra 1882-1931
PERSONAJES DEL SEGUNDO FRESCO
TERAPEUTAS
William Withering Inglaterra 1741-1799
Albert Fraenkel Alemania 1864-1938
TENSIÓN ARTERIAL
Stephen Hales Inglaterra 1677-1761
Karl von Basch Austria 1837-1905
Victor Pachon Francia 1867-1939
GRÁFICAS DE LA CIRCULACIÓN
Carl Ludwig Alemania 1816-1895
Etienne Jules Marey Francia 1830-1910
James Mackenzie Inglaterra 1853-1926
Karl Wenckebach Holanda 1864-1940
RADIÓLOGOS
Luigi Galvani Italia 1737-1789
Wilhelm Roetgen Alemania 1845-1923
Friedrich Moritz Alemania 1861-1938
Agustín Castellanos Cuba 1902-2000
ELECTROCARDIOGRAFÍA
Augustus Désiré Waller Inglaterra 1856-1922
Wilhelm Einthoven Holanda 1857-1927
Thomas Lewis Inglaterra 1882-1945
Frank N. Wilson Estados Unidos 1890-1952
SEMIÓLOGOS
Jean Baptiste Senac Francia 1693-1770
William Heberden Inglaterra 1710-1801
John Cheyne Irlanda 1777-1836
William Stokes Irlanda 1804-1878
Ludwig Traube
CLÍNICOS
Pierre Carl Potain Francia 1825-1901
Henri Huchard Francia 1844-1910
Henri Vaquez Francia 1860-1936
Charles Laubry Francia 1872-1960
James Bryan Herrick Estados Unidos 1861-1954
Paul D. White Estados Unidos 1886-1973
MALFORMACIONES CONGÉNITAS
Karl Rokitansky Checoslovaquia 1804-1878
Maude Abbott Canadá 1869-1940
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